miércoles, 13 de marzo de 2013

Oh La La! (I)

O como se diga. A.K.A. peripecias en Francia.

Diario del día 1.

La primera en la frente. Después de desconectar los datos móviles en el aeropuerto sabía que tendría que mirar alguna cosa. No llevaba el pasaporte. Pero me suena que no hace falta... así que lo miro en internet y... no hace falta. Así que el marcador de "D'Oh!" seguía a cero.

El aeropuerto bien. Parecía que iba a subir pronto al avión porque primero iban a embarcar las filas de la 15 a la 31. Pero no... porque aunque esas filas son las primeras en embarcar, primeras significa después de los viajeros con niños, los ancianos, las personas con movilidad reducida y los vips, que pueden subir cuando les de la gana. Así que de estar el cuarto en la fila a esperar un cuarto de hora.

En el avión bien... la primera impresión en plan "que molones que son estos de vueling" y tal... pero luego da igual que sean molones cuando te dicen que esperan que salgamos con 40 minutos de retraso (ya sentado en el avión) porque en Paris llueve y tenemos un "slot" asignado. Al final ni ha sido tanto tiempo ni hemos llegado especialmente tarde a Paris. Me he leído todo lo legible del avión. Había cosas muy raras. Y no he pedido nada en el catering ese porque, la verdad, no me atraía nada de la carta (es lo que tiene llevar 3 semanas de régimen). Por cierto, curioso que no hubiera fila 13 en el avión. Creo que me lo contó Jose Vicente, pero no recuerdo mucho al respecto.

Al llegar a Paris, no ha venido el carrito ese que pone la escalera en el avión y hemos tenido que esperar un montón. Al final hemos bajado, menos frío del que me esperana  (3 grados frente a -2 grados). Y enseguida he visto que estaba en Orly West... así que a buscar la puerta de salida D.

Pillo el autobús sin problemas. Me doy cuenta previamente de que puedo bajar a menos distancia del hotel. Y lo hago. Pero luego necesito "encontrarme" en el mapa. Y claro, las referencias eran el río y la torre y no tenía ni idea de donde estaban. Así que he preguntado y... nadie sabe inglés. Pero me han ayudado como han podido. Al final, me he encontrado con un estudiante que si sabía inglés y me ha ahorrado unos minutos porque me iba en ángulo en relación a la dirección que tenía que seguir. Por cierto, sobre algunos coches aparcados... como 20 cm de espesor de nieve.

Hotel. Sin problema. Sólo que el baño es estrecho y la cortina enooorme del baño no cierra bien. La cortina que da a la ventana que da a la calle. Pregunto por cena y me mandan "hacia la derecha". Dejo los trastos y me voy a buscar algo de cenar.

Primer "D'Oh!". La moneda es la misma pero... no tengo ni idea de lo que pone en las cartas. No entiendo ni papa de francés. Por eso me gusta encontrar "franquicias" cuando viajo sólo. Sabes el precio y lo que comes. Así que directamente descarto los restaurantes cercanos (aunque el Indio tiene una pinta impresionante!!! y el kebab chiquitín es de esos sitios que Bea diría que tiene que ser bueno por necesidad...). Ando un poco más y...  aquí no hay Mercadonas, pero hay un Carrefour City abierto hasta las 12:30 de la noche a dos calles. Bien. Según el régimen debería cenar un sandwiche de pavo. Y eso es fácil. :D

Lo primero que esto de que París es caro es literal. En el Carrefour los desodorantes (como no se qué puedo meter en la maleta y que no, asumo que podré comprar este tipo de cosas en el destino si no me las dan en el hotel...) estaban a más de 4€. Al final he encontrado uno que era de 1€ y pico (para tirarlo antes de irme, pa que más...). La pasta de dientes, más de lo mismo. Pero la de Carrefour estaba a 1 € y pico. Así que con eso, una cola zero, un sandwiche de jamón y queso y una ensalada parisina (que debe significar "con mostaza") me he vuelto para el hotel.

Luego Spain is different... pero en casi todos los hoteles que he ido tenían canales de TV en inglés, frances, italiano y alemán. Aquí (en el hotel) solo hay francés. Y ponen cine francés... y no entiendo nada... Así que no hay tele. Pero al menos hay Wi-Fi y puedo contar todas estas cosas. :D

Mañana más. Pero la marcha en las instalaciones de Apple suele variar poco. Catering mas que decente,  café a mansalva (en Cupertino necesité barra libre de ese aguachirri que llamaban café para mantenerme despierto) y buen ambiente. Así que no creo que cuente demasiadas cosas. Lo peor ya ha pasado. :D